3 de septiembre: Feliz cumpleaños a Brunello Cucinelli, el “rey del cachemir”

El 3 de septiembre de 1953, nació en Castel Rigone, en Umbría, Brunello Cucinelli. Empresario, filósofo y humanista moderno, su vida es una fascinante mezcla de moda, ética y amor por la belleza. Transformó la aldea medieval de Solomeo en un símbolo mundial de trabajo y cultura.
Su historia
Creciendo en una familia humilde, marcada por el trabajo de su padre como obrero, Cucinelli aprendió rápidamente el valor de la dignidad y el respeto. Tras estudiar ingeniería—abandonando poco antes de graduarse—decidió dedicarse al sector textil.
En los años setenta tuvo una idea innovadora: teñir el cachemir, rompiendo con la tradición de usar solo colores naturales. En 1978 fundó la empresa que lleva su nombre. Su cachemir de colores y alta calidad conquistó rápidamente los mercados internacionales, convirtiéndose en un símbolo de elegancia discreta.
Pero lo que realmente distingue a Cucinelli no es solo el lujo: es su capitalismo humanista, un modelo que pone a las personas y a la comunidad en el centro.
Filosofía y frases célebres
A Cucinelli le gusta definirse como un “campesino del alma”, guiando su empresa con una filosofía que combina trabajo, ética y belleza. Algunas de sus citas más conocidas:
- “El trabajo debe hacer al hombre noble, no esclavo.”
- “Una empresa es justa cuando genera beneficios respetando a los seres humanos.”
- “La belleza no es un lujo, sino un bien universal.”
Curiosidades sobre Brunello Cucinelli
- No utiliza ordenadores; prefiere escribir a mano y leer clásicos de filosofía.
- Ha restaurado toda la aldea de Solomeo, convirtiéndola en un lugar dedicado al trabajo y al espíritu.
- Fundó la Academia Neo-Humanista, centrada en la cultura y la educación.
- Ha recibido numerosos premios internacionales y doctorados honoris causa.
- Sus prendas son usadas por líderes y celebridades, desde Barack Obama hasta Jennifer Lopez.
Un cumpleaños que habla al futuro
Celebrar a Brunello Cucinelli el 3 de septiembre significa honrar no solo a un empresario exitoso, sino también a un hombre que ha demostrado cómo la moda puede dialogar con la filosofía y cómo los beneficios pueden coexistir con la dignidad humana.
Su historia nos recuerda que detrás de un suéter de cachemir puede haber no solo estilo, sino también una idea de un mundo más justo y bello.
